Hijo, tu como otros, creíste en Mí, recibiste la guía del Espíritu Santo, saliste del mundo, fuiste bautizado, bebiste de Mi presencia, recibiste Mi Palabra, te congregaste. Sin embargo otros quedaron en el camino, no me creyeron y desearon cosas malas y no me santificaron en sus cuerpos. Tú al ver esto pon atención y no desees lo que destruye tu alma. No tengas ídolos en tu corazón. Ni tengas relaciones sexuales prohibidas, no vivas quejándote, porque cuando lo haces realmente te quejas de Mí. Condúcete con amor y todo lo que haces hazlo para Mi gloria, Jesús.
Confesión: Hoy confieso en nombre de Jesús que pondré atención para no hacer ídolos en mi corazón y santificar mi cuerpo. No viviré quejándome y haré todo para la gloria de Dios, Amén.
Referencia Bíblica: 1 Corintios 10
