Hijo, tú has sido elegido por Dios el Padre, ya que Él te conoció de antemano y te santificó por el Espíritu para acoger la fe y ser purificado por Mi sangre…
Bendito sea Mi Padre, por su gran misericordia… porque al resucitarme de entre los muertos, te dio una vida nueva y una esperanza viva reservaba para ti y tus hermanos como la herencia celestial, ese tesoro que no perece ni se echa a perder y que no se deshace con el tiempo…
…y te protege Mi poder, por medio de la fe, con miras a la salvación que te tengo preparada para los últimos tiempos…
…no te dejes arrastrar ya por tus pasiones como lo hacías antes, cuando no sabías…
…si es Santo el que te llamó, también tú has de ser santo en toda tu conducta…
…no olvides que has sido rescatado de la vida vacía que aprendiste de tus padres… Jesús
Confesión: Hoy confieso en nombre de Jesús que no me angustiaré desmedidamente cuando tenga que pasar por las pruebas ya que estas evalúan la calidad de mi fe y me perfeccionan… no me dejaré arrastrar por mis pasiones como hacía antiguamente y desaprenderé las costumbres y criterios vacíos que aprendí de otros, Amén.
Referencia Bíblica: 1 Pedro 1
