Hijo querido,
Piensa que no es adecuado reírse y disfrutar ante la tristeza porque es tiempo de consolar y consolarse. También no eres sabio si no reconoces el fin del tiempo de luto. No depende totalmente de ti la decisión de determinar el cómo y el cuándo de las cosas ni apurarlas ni dilatarlas, porque no tienes el poder de hacerlo; Mi Padre es el que gobierna el universo y Él establece las temporadas, y en algunas de ellas “exalta a algunos y en otras humilla a otros”, también “comienza para algunos y termina para otros”. Reconoce Mis tiempos y Mis maneras y no quieras sembrar cuando Yo arranco ni arrancar cuando yo siembro. Ríndete a la perfecta voluntad del Padre Eterno y tendrás en toda circunstancia su Gracia y bendición, Jesús.
Confesión: Hoy declaro en nombre de Jesús que sabré reconocer los tiempos de Dios y me ajustaré a ellos con sabiduría y entrega a Su Voluntad. Amén.
Referencia Bíblica: Eclesiastés 3:1; Salmo 75:7; Mateo 15:13; Apocalipsis 1:8; Hechos 1:7
