Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en Mi gracia.
Discípula a otros, sigue mis órdenes cómo un buen soldado y sufre las presiones del mundo resistiéndolas con Mi fortaleza.
No te enredes en lo que no te envié a hacer.
No albergues en tu corazón otros intereses que te desvíen de Mi llamado.
Lo importante no es sufrir o no sufrir por servirme, sino que muchos reciban Mi Palabra.
Por eso, está bien cuando soportas muchas cosas por amor de los escogidos, Jesús.
Confesión: Hoy declaro en nombre de Jesús que seguiré el llamado que Dios puso en mi corazón y no me enredaré con las cosas del mundo. Resistiré con paciencia a las presiones, Amén.
Referencia Bíblica: 2Timoteo 2
