Hijo,
No creas cuando te dicen que alguna comida está impura y puede contaminar tu alma si la tocas o la comes.
Lo que hace impura a una persona es lo que sale de ella, de su corazón.
De ahí proceden la inmoralidad sexual, los robos, los asesinatos, la codicia, la maldad, el orgullo y la falta de sentido moral, Jesús.
Confesión: Hoy reconozco delante de Dios que no son las cosas ni los alimentos lo que contaminan mi alma sino la actitud de mi corazón. Buscaré mantenerlo limpio con la confesión a Dios y con la obediencia a Su Palabra. Lo declaro en nombre de Jesús, Amén.
REFERENCIA BIBLICA: Marcos 7
