Hijo, así como el alimento sólido no es bueno para un tierno bebé así también el alimento sólido de Mi Palabra no le hace bien a aquel que sus sentidos no han sido ejercitados en el discernimiento de lo que está bien y está mal. Mis hijos deben ser ejercitados y probados para administrar Mis dones y Mis bienes antes que le sean dados. Las tentaciones fáciles que siguen a los que poseen Mis bienes debilitan la vida espiritual de los que no tienen un corazón preparado ni dispuesto. Muchos de Mis hijos han sido fieles y no han caído en la dura prueba pero Me abandonan y se enfrían en la saciedad. El Padre prepara a sus hijos de la manera que mejor sirva a cada uno para perfeccionar sus almas para servirle en la tierra y lo que le ayuda para bendecir a su prójimo. Él les prepara para el viaje hacia las mansiones eternas. Fija tu mirada en Mí y en lo que no perece y da gracias por todas las bondades que cada día te son dadas, enseñando a otros de las virtudes de tu esperanza en Mí, Jesús.
CONFESIÓN: Hoy confieso en alta voz que permaneceré con mi mirada puesta en el Señor y en las cosas eternas. Dejaré que el Espíritu Santo me perfeccione siguiendo su palabra. Le doy gracias por cada bendición y por la manifestación de sus dones en mi vida. En nombre de Jesús, Amén.
Referencia Bíblica: Hebreos 5:14, 11:17, 12:2; 1 Corintios 4:2; Juan 14:2; Colosenses 3:1-2
