Hijo, ¿cómo puedes agradarme? Me agradas cuando vives una vida en santidad, apartándote de toda inmundicia en tu carne y en tu alma. Me agrada cuando no andas pensando lo malo de los demás ni agravias a tu hermano ni le engañas. Me agradas cuando no te dejas arrastrar por tus bajos deseos y los crucificas en Mi cruz. Me agradas cuando procuras la paz y tratas de vivir en tranquilidad en tu vida y en tu trabajo. Me agradas cuando te conduces honradamente con todos y me agrada cuando no te falta nada. Me agradas cuando recibes con humildad la Palabra que ha sido sembrada en tu corazón y no te rebelas a ella. En estas cosas abunda más y más. Jesús.
CONFESIÓN: Hoy declaro en alta voz que me comprometo con Dios a vivir en santidad, apartándome de toda inmundicia y de toda avaricia. Pensare lo bueno de los demás y no dejaré que la maldad inunde mi alma. Trataré de vivir en paz y en tranquilidad. Humildemente aceptaré la palabra que Dios sembró en mi corazón. Lo declaro en nombre de Jesús, Amén
Referencia Bíblica: 1Tesalonicences 4:1-12
