Hijo, las naciones en su desesperación meten ruido y los pueblos meditan vanos planes…
…los líderes de la tierra se sublevan a Mi dominio y sus fuerzas unen en contra de Mi.
¡Vamos, dicen, rompamos sus cadenas y su yugo quebremos!
Cuando veo esto me río desde Mi trono en los cielos…
…Me burlo de su necedad…
…si insisten en su osadía les hablo con enojo y Mi furor los amedrenta…
…Yo soy quien ha sido consagrado Rey en Sión celestial, mi monte santo…
…por decreto se me ha dicho: «Tú eres hijo mío… yo te he engendrado hoy…»
…el Padre me dijo: «Pídeme y serán tu herencia las naciones, tu propiedad, los confines de la tierra.»
«Las regirás con un cetro de hierro y quebrarás como cántaro de arcilla…»
…Yo les aconsejo a los líderes y gobernantes que entiendan.
…Les digo que recapaciten a los jueces de la tierra…
…en Mi trono de gloria Me sirven todos con temor…
…Les digo: besen, temblando, Mis pies…
…no sea que me enoje… ya que Mi ira estalla en un momento.
¡Felices los que como tú, en Mi se refugian!… Jesús.
Confesión: Hoy confieso la grandeza de Mi Creador… Su dominio es eterno y dura de generación a generación… los que no quieren hacer Su voluntad y no aceptan Su Señorío son necios… todas las naciones de la tierra son Su heredad y le servirán arrodillándose delante de Su trono… Yo por mi parte me refugio en Dios Mi Salvador… lo declaro en nombre de Jesús, Amén.
Referencia Bíblica: Salmos 2:1-12
