Hijo, el amor verdadero que procede de Mí, es como un fuego eterno que las muchas aguas no lo pueden apagar. Si me dejas, el amor que he derramado en ti lo derramaré por tu medio a otros y esos otros abrirán sus corazones cuando reconozcan la esperanza que mora en ti. Recuerda también que los celos carnales son tan fuertes como la muerte y estos no proceden de Mí. Si cumples la “Ley Real” amarás a tu prójimo como a ti mismo bien harás. Porque el verdadero amor no hace mal al prójimo de ninguna manera. Jesús
Confesión: Hoy declaro en nombre de Jesús que dejaré que Su amor fluya a través mío y con esto mostraré la esperanza bienaventurada que tiene mi fe en Dios. Amaré a pesar de no ser igualmente amado y cumpliré el mandato de Cristo de amar a mis enemigos, Amén.
Referencia Bíblica: Cantares 8:6-7; Romanos 5-5; 1Corintios 3:3; Santiago 2:8; Lucas 6:35
