Hijo
¡Cuántas veces estuve enfrente de ti y no me has reconocido!
Y me preguntas: ¿Dónde estabas Señor que no te he visto?… Estuve cuando paraste tu camino y le has dedicado atención al que necesitaba y te vi en los ojos del pobre y angustiado que su alma clamaba por ayuda. Te vi cuando supiste reconocer la voz de Mi Espíritu al recibir y darle Mi Palabra a los niños y consuelo al afligido. Pero también te vi cuando sumido en tus pensamientos, preocupaciones y cansancio te alejabas de Mi clamor y rechazabas el visitar al que no tenía quien lo visite y también te vi cuando elegías ir al lugar del reconocimiento y de alegrías humanas antes de ir al lugar de aflicción y necesidad…
Hijo, sigue siempre Mi guía y elige lo mejor que tiene recompensa eterna… Jesús
Confesión: Hoy declaro en alta voz que obedeceré fielmente la voz del Espíritu Santo… elegiré hacer las obras de Dios antes que las obras que satisfagan mi carne… reconoceré la voz del Señor y sabré verlo en la necesidad de las personas… daré fruto de amor. Lo declaro en nombre de Jesús, Amén.
Referencia Bíblica: Mateo 25:35-45; Marcos 10:14-16; Eclesiastés 7:2
