Hijo,
el más grande en Mi Reino es como un niño.
Porque si no cambias y no llegas a ser como niño, nunca entrarás en él.
Porque el que se hace pequeño como un niño, será el más grande en Mi Reino.
El que recibe en mi nombre a alguien que es como un niño, a Mí me recibe.
Si haces caer a uno de estos pequeños que creen en mí, mejor te sería, (figurativamente hablando) que te amarraran al cuello una gran piedra y que te hundieran en lo más profundo del mar.
Cuídate, no desprecies a ninguno de estos pequeños. Pues yo te digo: sus ángeles en el Cielo contemplan sin cesar la cara de mi Padre.
El Padre del Cielo no quiere que se pierda ni tan sólo uno de estos pequeñitos, Jesús.
Confesión: Hoy declaro en nombre de Jesús que trataré de ser sencillo y humilde como un niño. Trataré de no hacer caer con mis actitudes a los que son pequeños, Amén.
Referencia Bíblica: Mateo 18
