Hijo, no te desanimes por la crítica o por los insultos. Estos siempre te ayudarán a crecer si tienes puesta tu confianza en Mí. Considera la censura del que te ama y discierne la verdad en los dichos del que busca tu mal. Yo puedo aun usar la envidia del que te aborrece y la lengua mentirosa de tus enemigos para bendecirte. Cuando en tu corazón aprendes a no reaccionar a las saetas ardientes dirigidas contra ti y dejas pasar las ofensas, mostrarás que has aprendido de Mí la mansedumbre que te hará subir en el camino hacia arriba. Está siempre dispuesto a cambiar tus actitudes cuando reconozcas que Yo Soy el que permito que las críticas se acerquen a ti. Reluce y déjate perfeccionar en Mi amor, Jesús.
CONFESIÓN: Hoy confieso en alta voz que bendigo a los que me maldicen y los perdono por las infamias y considero si hay alguna verdad en sus palabras y reconociéndolas cambiaré para bien con el favor del Señor. Me dejo guiar por la mansedumbre que el Espíritu Santo puso en mi. Y seguiré siendo perfeccionado a la imagen de Cristo. Todo esto lo declaro en nombre de Jesús. Amén
Referencia Bíblica: Salmos 31:13-16; Mateo 5:3-12; 2 Samuel 16:5-12; 1 Pedro 3:9
