Hijo, te ruego que andes de acuerdo a la vocación y esperanza que te llamé con humildad y mansedumbre…
…te di un don a ti y a tus hermanos para que se ayuden a crecer y a madurar mutuamente a Mi estatura, perfeccionándose en Mi cuerpo…
…persevera en la verdad pero vívela y háblala con amor…
…no imites a los mundanos que se mueven por cosas inútiles ya que no tienen nada mejor en la vida y su inteligencia está en tinieblas y su conciencia no ve…
…pero Yo no te enseñe así…te mostré por Mi ejemplo como vivir en santidad…
…despójate de ser como eras antes de conocerme en tu vieja persona…
…si hacías antes algo indebido no lo hagas ahora… cosas como robar, mentir, enojarte, pelear… decir malas palabras… compórtate siendo útil a los que te rodean…
…más bien se bueno y comprensivo con los otros, perdonando a los demás como Yo te he perdonado… y para eso te he perdonado… para que seas como Yo Soy, Jesús.
Confesión: Hoy confieso que pondré diligencia en andar en este mundo conforme al honor del llamado de Dios para mi vida… buscaré la unidad del Espíritu con mis hermanos y nos ayudaremos a crecer mutuamente. Buscaré que mis motivaciones de vivir no sean mundanas sino productivas para la salvación y la edificación en el espíritu… lo declaro en nombre de Jesús, Amén.
Referencia Bíblica: Efesios 4:1-32
