Hijo, no tendrás siempre oscuridad ni vivirás siempre en angustia…
…aunque habites ahora en un lugar oscuro y de muerte…
…por Mi Gracia serás iluminado…
…te bendeciré y multiplicaré, y te colmaré de alegría…
…tendrás una fiesta ante ti como en el día de cosecha…
…o como la alegría de los que reparten un tesoro…
…porque Yo quebraré las cadenas que soportabas y la vara sobre tus espaldas…
…y el látigo de tu capataz…
…los quebraré como lo hice en el día de Madián…
…los zapatos que hacían retumbar la tierra y los mantos manchados de sangre van a ser quemados: el fuego los devorará…
…porque Yo como un niño he nacido por tu causa…
…Yo… como hijo Me he dado a Mí mismo en sacrificio para ti…
…tengo en Mi hombro el distintivo del rey y así proclaman Mi nombre:
«Consejero admirable, Dios fuerte, Padre que no muere, príncipe de la Paz…»
…Mi imperio crece conmigo…
…y Mi prosperidad no tiene límites…
…subí para el trono de David y para Mi reino:
…Yo lo establezco y lo afianzo…
…por medio del derecho y la justicia…
…desde ahora y para siempre…
…sí, así será, por Mi amor celoso lo declaro… Jesús.
Confesión: Hoy declaro que no viviré siempre en angustia ni en oscuridad… seré iluminado por Dios y tendré alegría… las cadenas y murallas que me ahogan serán rotas y seré libre… tengo la garantía del Rey Eterno que nació como un niño y murió por mí… Él es mi Consejero Admirable, mi Dios Fuerte, mi Padre que no muere, es el Príncipe que me da paz… lo declaro en nombre de Jesús… Amén.
Referencia Bíblica: Isaías 9:1-7
