Hijo, no te acalores pensando en los malos ni tengas envidia de los que cometen maldad…
…estos muy pronto se marchitará como la hierba, se secarán como el verdor de los prados…
…confía en Mí y haz el bien, habita en tu tierra y come tranquilo…
…pon en Mí tu alegría, porque Yo te daré lo que ansió tu corazón…
…encomiéndame tus empresas, confía en Mí que sé hacer bien Mi trabajo…
…haré brillar tus méritos como la luz y tus derechos como el sol del mediodía…
…calla ante Mí y espérame; no te indignes por el aprovechador…
…calma tu enojo, renuncia al rencor, no te exasperes, que te haría mal…
…piensa que el que es justo ante Mis ojos le va mejor con poco que al malvado con toda su riqueza… Jesús.
Confesión: Hoy declaro en nombre de Jesús que no tendré envidia del que triunfa en lo que hace, especialmente si el triunfo es causa de la maldad y el engaño… confiaré en Dios y haré el bien en donde vivo y me toca estar… pondré en Dios mi alegría y recibiré de Su mano todo lo que mi corazón anhela… Amén.
Referencia Bíblica: Salmos 37:1-16

Cada día recibo estas Palabras del Cielo, gracias por ellas no solo son mi guía diaria sino que pasaron a ser la base para mi devocional y reflexión. Dios siga bendiciendo y extendiendo este Ministerio.
Los temas me llegan de acuerdo a la necesidad que vivo cada día. No dudo que Dios que les guía a ustedes a publicar esta clase de material, es quien tiene el control de todas las cosas. Bendiciones.