Hijo, alégrate en Mi… cuídate de los que en su actitud son como perros, que son agresivos y siempre buscan intimidarte… cuídate de los obreros malos, cuídate de los legalistas que te sacan el gozo en Mi…
…porque los verdaderos siervos Me sirven en espíritu y no confían en cosas humanas, sino en Mi…
…no los imites ni hables de tus méritos humanos como ellos lo hacen para sentirte seguro…
…no poniendo la confianza en tu color de piel o de los padres que tuviste o a quien conoces o la posición que llegaste ni de las cosas buenas que puedes haber hecho ni aun de lo justo que eres para enorgullecerte en la carne…
…considera todas tus ventajas como cosas negativas para sentirte seguro y amado…
…más bien considéralo todo como peso muerto en una balanza en comparación con eso tan extraordinario que es conocerme como tu Señor…
…cuando para ti nada del mundo tiene más valor que Yo, entonces, conocerás más de Mi… …haciendo esto probarás el poder de Mi resurrección y al hacerlo tendrás parte en Mis sufrimientos porque serás semejante a Mi en Mi muerte al negarte a ti mismo…
…no importa que no lo hayas conseguido todavía ni que seas perfecto sino sigue a la meta que es conocerme plenamente y hacer lo que te he llamado a hacer en esta vida… Jesús.
Confesión: Señor: hoy confieso que me alegraré en Ti y que tu justicia es mi seguridad… no pondré mi seguridad en ser querido, estimado y amado o por nada de lo que he logrado o por la posición social que tengo o por los estudios que hice… menos pondré mi seguridad en tratar de agradar a otros… no pondré mi orgullo en la carne… pondré mi seguridad y orgullo en conocerte de veras… nada tiene más valor que Tú, Señor en mi vida… me negaré a mí mismo para conocer el poder que te resucitó… lo declaro en el nombre de Jesús, Amén.
Referencia Bíblica: Filipenses 3:1-14
